1.
Ahí tienes a tu Madre
Si se acaba el vino en tu vida hoy, ahí tienes a tu
Madre.
Si solo hay tinajas pero no hay amor, ahí tienes a tu
Madre.
Si estás buscando acercarte a Dios,
ahí tienes a tu Madre, ahí tienes a tu Madre.
Ahí tienes a tu
madre (x5)
Si no sabes cómo hacer una oración, ahí tienes a tu
Madre.
Si la cruz te pesa para caminar, ahí tienes a tu
Madre.
Si no hay Pentecostés en tu corazón,
ahí tienes a tu Madre, ahí tienes a tu Madre.
Si estás viviendo fuerte la
hora del dolor, ahí tienes a tu Madre.
Si estás padeciendo alguna enfermedad, ahí tienes a tu
Madre.
Si te encuentras sumido en desesperación,
ahí tienes a tu Madre, ahí tienes a tu Madre
2. No
adoréis a nadie
No adoréis a nadie, a nadie más que a Él.
No adoréis a nadie, a nadie más que a Él.
No adoréis a nadie, a nadie más,
no adoréis a nadie, a nadie más.
No adoréis a nadie, a nadie más que a Él.
No busquéis a nadie...
No pongáis los ojos en nadie...
Porque sólo Él nos puede sostener,
porque sólo Él nos puede sostener.
No adoréis a nadie, a nadie más,
no adoréis a nadie, a nadie más,
no adoréis a nadie, a nadie más que a Él.
3. Hay
un Corazón que mana
Hay un corazón que mana,
que palpita en el
Sagrario,
un Corazón solitario que se alimenta de amor.
Es un Corazón paciente es un Corazón amigo
el que habita en el olvido
el Corazón de tu Dios.
Es un Corazón que ama
un Corazón que perdona
que te conoce y que toma de tu vida lo peor.
<Que comenzó esta tarea
una tarde en el Calvario,
y que ahora desde el Sagrario
tan sólo quiere tu amor.
Decid a todos que
vengan
a la fuente de la
vida
que hay una
historia escondida
dentro de ese
Corazón.
Decidles que hay
esperanza
que todo tiene un
sentido
que Jesucristo
está vivo,
decidles que
existe Dios.
Es el Corazón que llora en la casa de Betania
el Corazón que acompaña a los dos de Emaús.
Es el Corazón que al joven
rico amó con la mirada
el que a Pedro perdonaba
después de su negación
Es el Corazón en lucha
del huerto de los olivos
que amando a sus enemigos
hizo creer al ladrón.
Es el Corazón que salva
por su fe a quien se le acerca
que mostró su herida
abierta al apóstol que dudó.
4. Santos
Inocentes
Os concibieron por error, no entrabais en el lote
de los privilegiados, unos indeseados sin pedigrí y sin
dote.
En nombre de la libertad, de la basura al bote
echaron vuestros restos sin ni siquiera daros derecho a
tener nombre.
Ya solo queda el
rastro de vuestro breve paso en un infame informe
que crece cada año
como un parte de guerra del hombre contra el hombre.
Fuisteis el fruto del horror, los hijos de la noche,
el chivo expiatorio de un ataque de insomnio de todos
los más pobres.
Decían hacer el amor y ahogaron vuestras voces
el grito silencioso pequeños pechos rotos de vuestros
corazones.
Quizá no estabais
sanos, quizás erais deformes o un poco retrasados.
Quizás os
fabricaron en un tubo de ensayo y fuisteis demasiados.
Inocentes y santos sois, Cordero inmaculado.
Jesús os precedía de todos rechazado muerto y
resucitado.
En aquel día juzgareis a los que aquí os juzgaron,
indignos de estar vivos y serán perdonados los que no os
perdonaron.
Vendrán arrepentidos contritos y humillados los que no
os perdonaron.
5. María,
Madre, condúcenos
María, Madre, condúcenos (bis)
6. Todo
es de mi Cristo
Todo es de mi Cristo por Él y para Él. (bis)
A Él sea la
gloria, a Él sea la Gloria,
a Él sea la
gloria; Por
siempre. Amén.
7. Salve,
Regina
Salve, Regina, Mater misericordiæ,
vita, dulcedo, et spes nostra, salve.
ad te clamamus exsules filii Hevæ,
ad te suspiramus, gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos
misericordes oculos ad nos converte;
et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.
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